El poder del sonido, la vibración, los mantras y la palabra
por Jesús Garrido

La esencia de todos los seres es la tierra, la esencia de la tierra es el agua, la esencia del agua son las plantas, la esencia de las plantas es el hombre, la esencia del hombre es el habla, la esencia del habla es el Conocimiento Sagrado (Veda), la esencia del Veda es Sama Veda (palabra, tono, sonido), la esencia del Sama Veda es OM.

“Chandogya Upanishad”

El Yoga tiene una estrecha relación con el sonido. Podríamos casi asegurar que el sonido puede ser uno de los orígenes del Yoga ya que era usado como un vehículo hacia la trascendencia.

El sonido es una forma de vibración y esto ya lo sabían los yoguis de la India antigua y medieval. Según la teoría predominante de la ciencia del sonido sagrado (conocida como mantra-vidya o mantra-shastra), el universo se encuentra en un estado de vibración (spanda o spandana).

El descubrimiento de que el sonido, en particular el repetitivo, afecta a la conciencia se instauró hace mucho tiempo. Podemos afirmar con toda seguridad que muchos de los rituales paleolíticos iban asociados a alguna forma o patrón de canto o percusión simple. Por lo tanto, no nos puede sorprender que en la civilización védica que florecía en la India, el sonido (como entonación ritual, canto o música) se hubiera convertido en un medio muy sofisticado de expresión religiosa y transformación espiritual.

Los himnos por los que están compuesto los antiguos Vedas se conocen tradicionalmente como mantras. Incluso el Bhagavad Gita también escrito a través de ellos. Un mantra es una fórmula sagrada cargada de vibración. Cada mantra tiene la suya propia. Podría definirse un mantra como un vehículo para liberar a la conciencia. Siendo manas el significado de mente y el sufijo –tra sugiere instrumentalidad. Por lo tanto un mantra se utiliza como un medio de transformación meditativa y hasta algunos creen que están cargados de un poder psico-espiritual mágico.

Desde tiempos inmemoriales la tradición del Yoga se compartía mediante vía oral. Hasta que se escribieron los Vedas muchos de los rituales y secretos que alberga esta tradición eran trasladados de maestro a discípulo, de familia en familia o de linaje en linaje mediante expresión oral, es decir, con la voz. La voz es sin duda el puente más inmediato entre un profesor/a de Yoga y su alumno/a. Además, la voz humana es el instrumento musical más antiguo y el más accesible. La voz puede estar influenciada o rodeada de estos cuatro elementos que lo engloban todo:

Sonido, ritmo, vibración, palabras, silencios….

La especulación más destacable sobre el sonido se encuentra en el Rig Veda cuando versa sobre la deidad femenina Vâc (voz, en latín) y la nombra como la madre de los Vedas. Se dice que Vâc tiene cuatro pies (pâdas) o aspectos. Tres de ellos son incomprensibles para los mortales y únicamente se conoce uno: el perteneciente a la voz humana. Dicen que solo los Rishis saben como averiguar el paradero de Vâc en su dimensión secreta y hay otro himno también del Rig Veda que se lamenta por quienes ven y escuchan sin ver y escuchar a Vâc.

El sonido más importante en el canto ritual védico era sin duda el OM, que es hasta el día de hoy el fonema sagrado más importante y reconocido del hinduismo. Encontrándose también en el tantrismo budista . Muy conocido es este mantra OM MANI PADME HUM (Om, joya en el loto). Muchos asocian el om con la palabra sagrada cristiana AMÉN. Podría seguir hablando del OM, pero voy a seguir ampliando hacia el sonido. Quizás hablaré más extensamente de el en otro artículo.

La mente tiene una especial inclinación y afición por la palabra, el sonido y la vibración y por eso el Mantra Yoga y el Nada Yoga se sirven de tales soportes para la meditación y la introspección, además de que la recitación de tales fonemas es un medio eficiente de concentración y ayuda a frenar el ritmo incesante de los pensamientos y poder ralentizar e ir hacia la raíz de la mente.

Desde el inicio de la vida de cualquier ser humano, que comienza con la emisión de un llanto sonoro, esta se ve enmarcada en una secuencia detallada de sonidos, ritmos, determinadas vibraciones con sus determinadas frecuencias y las palabras que encada momento se abren paso a través de nuestro canal emisor del cuerpo. Todo desde el principio está transcurriendo desde un fundamental canal de comunicación.

En muchos de los mitos de la creación del mundo el dios creador manifestaba el mundo y todos sus objetos a través del sonido. Por ejemplo en el antiguo Egipto el dios Thot pronunciaba el nombre de un objeto y a partir de entonces el objeto existía. En la Biblia el comienzo recita: “en el principio era el verbo”. Y en los Vedas “en el principio era Brahman y con el la palabra“. Vemos aquí la importancia tan carismática que el sonido, la palabra y la voz tienen desde tiempos muy remotos.

Sabemos que para el Yoga, y en general para la tradición védica y tántrica, el sonido está considerado la expresión más sublime y transcendente del universo. Encontramos en la palabra y en los mantras una manifestación de la energía Shakti. Esta energía es la energía primordial, la fuente de toda la creación y la que mantiene al Universo en movimiento. Está asociada a la energía femenina por su poder de intuición y de creación aunque Shakti es tan poderosa que trasciende el género.

Cuenta una antigua leyenda hindú que hubo un tiempo en el que todos los hombres que vivían sobre la Tierra eran dioses. Pero los hombres abusaron tanto de su divinidad que Brahma, el dios supremo decidió privarlos del aliento divino que había en su interior y esconderlo en donde jamás pudiera encontrarlo.

Entonces Brahma convocó a todos los dioses menores para buscar un lugar adecuado donde poder esconder la divinidad del hombre y evitar que hiciesen un mal uso de nuevo.

El gran problema fue encontrar un lugar apropiado y los dioses menores propusieron:

Esconderemos la divinidad del hombre en la profundidad de la tierra”- dijeron algunos…

No”-dijo Brahma, “no será suficiente porque el hombre cavará profundamente en la tierra y lo encontrará

Otros dijeron: “entonces lo sumergiremos en lo más hondo del océano

Tampoco”-dijo Brahma. “tarde o temprano aprenderá a sumergirse y también allí lo encontrará

Escondámosla en la montaña más alta”- se oyó decir.

No, porque algún día el hombre subirá a todas las montañas de la tierra y capturará de nuevo su aliento divino”- replicó Brahma.

Los dioses menores desconcertados dijeron: “entonces no sabemos donde esconder la divinidad humana, ni tampoco sabemos de un lugar donde el hombre no pueda encontrarla algún día

Y dijo Brahma: “esconderla dentro del hombre mismo; jamás pensará en buscar allí

Y así se hizo.

Para terminar me gustaría remarcar mi opinión personal a cerca de la importancia del sonido para acercarse a la meditación. Mejor dicho, porque el sonido, los mantras son una herramienta tan eficaz para aquietar la mente humana.

Es desde mi experiencia como practicante de meditación desde donde lo voy a hacer. ¿De qué manera sino? Es verdad que se puede leer en los libros, ver documentales, investigar en internet, etc…pero algo tan sutil y experiencial como el Yoga o la meditación solo puede opinarse desde la práctica. Hay una frase que repito a veces en la clases cuando creo que puede entrar bien y es “vivencia el yoga, experiméntalo ahora, es el momento….que no te lo cuenten”

Cuando comencé a meditar me di cuenta que no sabía aquietar los pensamientos. No tenía poder real sobre ellos, yo quería estar en silencio y ellos no dejaban de surgir uno tras otro. Con el tiempo fui consiguiendo que estos se espaciaran y hubiera mayor silencio entre ellos. Y esto lo hacía en postura formal de meditación (postura de loto o padmasana) y con la técnica de observar el cuerpo y la respiración. Puede ser que para muchas personas el elemento del silencio pueda resultar muy incómodo al comienzo. Años más tarde comencé a estudiar, investigar y sumergirme en la experiencia de los mantras y experimenté que el sonido o el mantra puede servir de un apoyo mucho más agradable que en un principio puede ser el silencio. No sigo que sea mejor ni peor uno que otro. A algunas personas le puede venir mejor meditar en silencio y a otras no. Por eso recomiendo tan fielmente a los mantras o el sonido como herramienta, recurso o apoyo que sirva de soporte para la mente. Además de intervenir y acercarte al mundo de tus emociones. Este es otro rasgo o papel fundamental. Si quieres conocerte bien y adentrarte de manera valiente en el fondo de tu Ser el mantra, el sonido y la vibración pueden llevarte a lugares que jamás creíste conocer. Sí, hacia ahí dentro. Al fondo de tu alma.